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¿Cómo enfrentarnos a la ansiedad social?


como enfrentarnos a la ansiedad social

La ansiedad social es un sentimiento de miedo, desasosiego y preocupación. La fuente de esta ansiedad es muy diversa, a cada persona le puede provocar esta reacción, un variado número de situaciones o pensamientos.

Muchas personas tienen estrés cuando necesitan adaptarse o cambiar, por ejemplo: empezar en un nuevo trabajo o colegio, mudarse a una casa nueva, casarse, tener un hijo, romper con alguien, hablar en público, etc.

Para la mayoría de las personas las relaciones sociales son eventos lúdicos que nos permiten desarrollarnos como individuos, además nos hacen sentir en muchas ocasiones felices. Podemos ver a alguien que hacía mucho que no veíamos, conocer personas interesantes, recibir elogios por nuestro trabajo, por nuestro aspecto o por la forma de expresarnos y comportarnos en las relaciones sociales.

¿Cómo enfrentarnos a la ansiedad social?

La característica esencial del trastorno de ansiedad social, es un marcado miedo o ansiedad a las situaciones sociales en las que la persona podría ser analizada por los demás. La persona teme ser juzgada como ansiosa, débil, loca, estúpida, aburrida, etc.

Las situaciones sociales casi siempre provocan miedo o ansiedad. La ansiedad anticipatorio, a veces, puede ocurrir mucho antes de prever situaciones futuras, como por ejemplo, preocupación diaria a lo largo de las semanas anteriores a asistir a un evento social, repitiendo el discurso durante los días anteriores a que suceda tal evento.

La persona afectada de ansiedad social (fobia social), teme actuar o mostrarse de una determinada manera, o manifestar síntomas de ansiedad que serían evaluados negativamente por los demás, como rubor, temblores, sudoración, trabarse con las palabras o no poder mantener la mirada y en consecuencia temen ser rechazados.

Una persona con miedo al temblor de las manos al hablar, puede evitar beber, comer escribir en público o hacerlo cuando no le vean para que no se note su temblor y que piensen de él que es tonto o incapaz.

La evitación puede ser generalizada, por ejemplo no acudir a fiestas, eventos sociales, reuniones, grupos de trabajo, entrevistas y un largo etc.

Las personas con fobia social tienden a menudo a sobrestimar las consecuencias negativas de las situaciones sociales. Pueden llegar a ser inadecuadamente asertivos o excesivamente sumisos, o con menor frecuencia, ejercer un gran control sobre las conversaciones. Pueden mostrar posturas excesivamente rígidas o un contacto ocular inadecuado, o hablar con voz demasiado suave.

El miedo, la ansiedad y la evitación de hablar en público, infieren sobre las rutinas de las personas, la ocupación o el funcionamiento académico o las relaciones sociales.

Estrategias para enfrentarnos a la ansiedad social.

Objetivos:

  1. Concienciar de la importancia que tiene la asertividad y las habilidades de comunicación en el éxito de las relaciones personales.
  2. Adquirir habilidades de comunicación interpersonales básicas y específicas para resolver con comodidad diferentes situaciones sociales de la vida diaria.
  3. Aumentar la calidad y la cantidad de las relaciones sociales.
  4. Entrenamiento en el control de las emociones negativas que se derivan de tener un déficit en habilidades sociales para prevenir diferentes trastornos psicológicos (ansiedad, depresión, fobia social, baja autoestima).
  5. El formato ideal para trabajar estos objetivos es el grupo ya que éste ofrece la posibilidad e practicar durante las sesiones, con el objetivo de que adquieran seguridad y confianza en sus relaciones sociales habituales.

Sería conveniente realizar algún curso para trabajar las habilidades sociales. Algunos conceptos a trabajar:

  • Habilidades sociales: son formas de comportamiento que nos permiten sentirnos cómodos en situaciones sociales y que por lo tanto aumentan la probabilidad de conseguir nuestros objetivos. Cuando hablamos de comportamientos nos estamos refiriendo tanto a gestos, como al tono de voz, a la postura e incluso a lo que nos decimos a nosotros mismos en esta interacción.
  • La asertividad: se entiende como la capacidad de un individuo para transmitir a otras personas sus posturas, opiniones, creencias y sentimientos de manera eficaz y sin sentirse incomodo. Esto se refiere tanto cuando hay que transmitir oposición o rechazo hacia el comentario o conducta de otra persona, como cuando lo que tenemos que transmitir son cumplidos u opiniones hacia la conducta positiva de los demás.
  • Autoestima: es la autovaloración de uno mismo, de la propia personalidad, de las actitudes y las habilidades, que son aspectos que constituyen la base de la identidad personal.

Ventajas de mejorar nuestras habilidades sociales y asertividad:

  1. La gente que tiene habilidades sociales, normalmente tiene mayor autoestima.
  2. Se sienten muy bien al saber que son capaces de desenvolverse cómodamente en situaciones sociales.
  3. Tienen relaciones menos conflictivas con sus amigos, familiares, pareja, compañeros de trabajo.
  4. Sufren menos emociones negativas como ansiedad, enfado, tristeza.
  5. Presentan con menos frecuencia problemas psicosomáticos.
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